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Para remitentes

Empaquetar en casa: ¿qué gastos de vivienda deduces?

Distingue suministros, alquiler y equipo al preparar pedidos desde casa. Calcula la proporción deducible y guarda las pruebas que necesita tu actividad.

· 10 min de lectura

Índice

En resumen

  • En IRPF, la regla general para suministros de una vivienda parcialmente afecta es 30% × proporción de superficie dedicada a la actividad, salvo prueba de un porcentaje distinto. Si la zona supone el 20% de la casa, la deducción resultante es el 6% de los suministros, no el 30% de todo.
  • La luz y el alquiler siguen reglas diferentes; no apliques la fórmula de suministros a todos los gastos domésticos.
  • Necesitas acreditar el uso, conservar el justificante y registrar el gasto en el período correcto.
  • Una deducción reduce el rendimiento sujeto a impuesto: no equivale a que Hacienda te devuelva cada euro gastado.
  • AirPost es una red de fulfilment peer-to-peer: las tiendas online encargan el embalaje de sus pedidos y su entrega en un punto de recogida a personas verificadas cerca de sus clientes, que cobran por paquete desde casa. Sin almacén y sin volumen mínimo de pedidos.

La primera caja preparada en casa puede utilizar la mesa familiar, una impresora compartida y electricidad de un recibo doméstico. Eso no convierte automáticamente todos esos costes en gastos de negocio. Para deducir necesitas explicar qué parte corresponde al servicio y cómo lo demuestras. Esta guía se refiere al IRPF en territorio común y a una actividad en estimación directa; las reglas forales y las deducciones de IVA requieren revisión propia.

¿Una mesa que también usas para comer cuenta como zona afecta?

El manual de Renta 2025 de la AEAT diferencia bienes dedicados a la actividad y bienes de uso particular. Cuando un elemento admite uso parcial, la afectación se limita a la parte utilizada para la actividad y separable del resto. En una vivienda, una habitación dedicada al servicio es más fácil de identificar que una mesa que alterna continuamente entre uso familiar y preparación. Tener pedidos encima durante un rato no prueba por sí solo afectación permanente.

Haz un croquis con la superficie total y el área destinada al trabajo. Describe qué guardas, dónde preparas y qué partes conservan uso doméstico. No midas como zona de negocio todo el pasillo por donde pasan las cajas ni el salón entero porque una estantería está en una esquina. La proporción tiene que representar el uso real que puedas sostener con documentos, no el porcentaje que daría una deducción más cómoda.

Antes de comprar equipo o ampliar espacio, comprueba el servicio que vas a prestar. La copia de AirPost indica que una tienda manda stock, tú preparas pedidos y los entregas, con tarifa y acuerdos directos con ella. La guía del material para empaquetar ayuda a reconocer las herramientas. Una lista de herramientas necesarias no constituye, por sí misma, una autorización fiscal para deducir su coste completo.

¿Por qué no puedes deducir directamente el 30% de la luz?

La regla de suministros exige dos operaciones. Primero divides la superficie de actividad entre la superficie de la vivienda. Después multiplicas esa proporción por el 30%. La AEAT incluye agua, gas, electricidad, telefonía e internet en esta regla de vivienda parcialmente afecta y admite prueba de un porcentaje superior o inferior. Es una regla de IRPF: trasladarla sin más a la deducción del IVA sería mezclar impuestos.

Parte de la vivienda afectaOperación para suministrosProporción resultante
10% de la superficie30% × 10%3 de cada 100 del gasto
20% de la superficie30% × 20%6% del gasto
40% de la superficie30% × 40%12% del gasto
Ejemplos matemáticos con la regla general de IRPF; no certifican la afectación de tu vivienda.

Usa la proporción resultante sobre los importes que correspondan al período de actividad y cuyo gasto debas considerar fiscalmente. Si empiezas a mitad del año, no incluyas todos los recibos del ejercicio como si el espacio hubiera estado afecto desde enero. Conserva los documentos originales y la explicación de cuándo empezó ese uso. Ante un cambio de habitación o superficie, revisa el cálculo en lugar de mantener el porcentaje por costumbre.

La tabla permite detectar un error habitual sin inventar el coste de una factura: quien dedica una quinta parte de la casa al servicio obtiene, con la regla general, un 6% para suministros. No elige entre el 20% y el 30%. Para estimar el gasto deducible en euros necesitas el recibo real, su fecha y el tratamiento del impuesto soportado. El ejemplo de superficie es una herramienta de cálculo, no una factura que puedas registrar.

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¿El alquiler, el IBI y la impresora siguen esa misma fórmula?

No. La AEAT distingue los costes de titularidad o arrendamiento de la vivienda de los suministros. El tratamiento de aquellos atiende a la proporción de la parte afecta y, cuando corresponde, a la titularidad. No añadas el factor del 30% a cualquier concepto del hogar. Si eres arrendatario, revisa contrato, uso autorizado y facturación con quien lleve tu actividad antes de aplicar una deducción por una parte del alquiler.

Una impresora o una estantería también necesita clasificación propia. Que sea útil no decide si corresponde gasto corriente o amortización, ni cuánto uso es empresarial. Identifica el bien, fecha, documento de adquisición y dedicación. Si imprime habitualmente documentos familiares, no la presentes como exclusivamente de negocio sin revisar la regla aplicable. Tampoco copies el porcentaje de superficie de la casa para asignar automáticamente la misma proporción a cada equipo.

Con materiales consumibles, pregunta además quién soporta la compra. Si la tienda aporta cajas y cinta, no tienes un gasto propio de adquisición por recibirlas. Si las compras tú, conserva la factura y el acuerdo que explica su utilización. El inventario de la tienda guardado en casa tampoco es una compra tuya. Mezclar mercancía ajena, material aportado y material pagado puede inflar un registro de costes aunque el dinero en el banco esté bien contado.

¿Cómo pasas de una compensación AirPost a un rendimiento?

Tomemos un supuesto de 15 paquetes pequeños por semana, con cuatro semanas al mes y la recomendación de 2,25 € por preparación. Son 60 pedidos y 135,00 € de compensación. Después de la comisión de retirada del 3%, la calculadora AirPost estima 130,95 €. Constantes consultadas el 12 de octubre de 2026; no es una previsión de pedidos ni una tarifa obligatoria.

Ese resultado después de comisión todavía no describe tu rendimiento definitivo. Conserva el ingreso de preparación y el documento de comisión por separado; revisa su imputación y deducibilidad. Después añade solo los gastos acreditados que te correspondan. Para los suministros, utiliza el porcentaje calculado sobre tus propios recibos. Mantener líneas separadas te permite reconstruir el cálculo sin deducir una segunda vez una comisión que ya habías restado del ingreso.

Una compra puede ser necesaria y aun así no deducirse completa en el mismo mes. Un equipo duradero puede exigir amortización; una factura de uso mixto puede requerir limitar el importe. Y si un IVA es deducible en su liquidación, su tratamiento no debe duplicarse como gasto de IRPF. La explicación del modelo 130 aborda esa separación; aquí el trabajo previo consiste en decidir qué justificante sostiene cada coste.

¿Qué pruebas preparas para cada tipo de gasto?

La AEAT pide que el gasto esté relacionado con la actividad, justificado, registrado y correctamente imputado. Puedes convertir esos requisitos en un archivo sencillo que otra persona sea capaz de seguir. Vincula cada documento con una explicación corta de su utilidad. Una fotografía de la zona ayuda a entenderla, pero no sustituye una factura ni resuelve el uso mixto. Una transferencia acredita un pago, pero no siempre identifica suficientemente lo comprado.

  1. Dibuja y fecha la zona de trabajo

    Anota superficie total, parte dedicada al servicio y uso doméstico restante. Guarda la versión inicial y cualquier cambio posterior que afecte a la proporción.

  2. Asigna un concepto a cada justificante

    Separa suministros, vivienda, consumibles, equipo y comisión. Identifica quién pagó y quién recibió el bien o servicio; deja pendientes las compras que no puedas justificar.

  3. Calcula sin duplicar impuestos

    Aplica la regla propia de cada concepto y distingue IRPF de IVA. Registra el importe confirmado en el período correspondiente, junto al cálculo que explica una afectación parcial.

  4. Revisa cuando cambie el servicio

    Si pasas a otra habitación, compartes equipo o la tienda aporta materiales, actualiza el expediente. No reutilices automáticamente el gasto del mes anterior.

También conviene decidir si aceptarías el encargo antes de contar posibles deducciones. Haz el presupuesto con tu remuneración y tus costes reales; considera después el efecto fiscal que proceda. Una deducción no transforma un gasto innecesario en beneficio. Si la compensación apenas cubre materiales y entrega, aumentar el gasto para reducir el rendimiento no soluciona la rentabilidad. La página para preparar pedidos permite revisar qué tareas estás presupuestando.

Preguntas frecuentes

¿Qué gastos deducen los autónomos que trabajan en casa?

Depende del concepto y su afectación. Los suministros de vivienda parcialmente afecta tienen una regla específica; alquiler, equipo y consumibles necesitan su propia comprobación.

¿Puedo deducir el 30% de internet?

En la regla de vivienda parcialmente afecta, el 30% se aplica a la proporción de superficie, salvo prueba de otro porcentaje. No es una deducción general del 30% de cualquier recibo.

¿Puedo deducir la vivienda si empaqueto en el salón?

No lo des por supuesto. Debes identificar una parte afecta y revisar la compatibilidad de su uso con las reglas de IRPF. Usarla ocasionalmente no acredita todo el salón.

¿Una factura basta para deducir la impresora?

Necesitas también relación con la actividad, registro e imputación correcta. La dedicación del equipo y su posible amortización son cuestiones diferentes de disponer de factura.

¿Deducir un gasto significa recuperar su importe?

No. En IRPF reduce el rendimiento fiscal en la cuantía admitida. El ahorro depende de tu tributación; no equivale a recuperar el precio completo de la compra.

Fuentes

Revisa las tareas del remitente antes de destinar una habitación a pedidos: podrás separar espacio, materiales y remuneración sin basar tu presupuesto en deducciones supuestas.

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