En resumen
- Para una pequeña tienda de los segmentos I, II o III, Comercio electrónico contempla hasta 2.000 € y la carga de al menos 100 referencias, o las que tengas si son menos. Deben funcionar el pago, la gestión del catálogo y los métodos de envío; no basta una portada publicada.
- Las últimas solicitudes cerraron el 31 de octubre de 2025. Esta comprobación sirve para revisar un bono ya concedido y su acuerdo, no para solicitar uno nuevo.
- Configurar los envíos en el sitio no incluye pagar todos los portes ni preparar los pedidos físicos.
- Antes de dar conformidad, conserva pruebas de lo recibido y comprueba que puedes modificar la tienda.
- AirPost es una red de fulfilment peer-to-peer: las tiendas online encargan el embalaje de sus pedidos y su entrega en un punto de recogida a personas verificadas cerca de sus clientes, que cobran por paquete desde casa. Sin almacén y sin volumen mínimo de pedidos.
Tu digitalizador te manda una dirección web y te pide revisar la entrega. Puedes ver productos, pero todavía no sabes si cobrarás correctamente, quién actualizará el stock o qué ocurrirá cuando un cliente escriba una dirección fuera de tu zona de reparto. La recepción debe comprobar una tienda que vende, no solamente una página que se ve bien.
La ficha oficial de Comercio electrónico y tu Acuerdo de Prestación de Soluciones de Digitalización son el punto de partida. El acuerdo concreta lo contratado. Las pruebas de este artículo son una propuesta práctica para el vendedor: no sustituyen el expediente de justificación ni añaden requisitos administrativos inventados. Fuentes y condiciones consultadas el 14 de octubre de 2026.
¿Tienes un bono utilizable o solo una oferta comercial?
El portal público Comercio Conectado confirma el cierre de las últimas solicitudes el 31 de octubre de 2025. Una agencia que conserve una página titulada “Kit Digital 2026” no demuestra que haya abierto otra convocatoria. Comprueba primero tu resolución y las comunicaciones del expediente. La fecha del anuncio comercial no prolonga el derecho a utilizar una ayuda.
Separa solicitud, concesión, acuerdo y entrega. Son documentos distintos. Tener una solicitud presentada no equivale a tener un bono concedido; tener un bono tampoco demuestra que el trabajo del agente esté acabado. Si falta un documento, pide el identificador y una copia antes de decidir qué presupuesto puedes aceptar o qué solución debes recibir.
Las bases del BOE describen el bono como un derecho de cobro que se aplica a soluciones del catálogo mediante acuerdos con agentes adheridos. No es un saldo libre para adquirir mercancía o abonar cualquier factura del negocio. Guarda la categoría del acuerdo junto a la resolución: así sabrás qué entrega estás revisando cuando el proveedor agrupe varias soluciones.
¿Cuántos productos tienen que cargar y qué significa una referencia?
Acelera pyme indica al menos 100 referencias para la carga inicial, salvo que tu catálogo tenga menos. No compres artículos ni inventes fichas para llegar a ese número. Entrega un inventario real, con identificadores estables, fotos disponibles, descripciones y variantes. Si vendes tallas o colores, acuerda cómo se representarán antes de que el agente importe el archivo.
La cifra no es una garantía de ventas ni significa que solo puedas vender esos productos para siempre. Para revisar la entrega, compara el archivo enviado con el catálogo cargado. Busca referencias omitidas, imágenes cambiadas y variantes que compartan stock por error. Documenta una diferencia concreta; “faltan cosas” es mucho más difícil de resolver que señalar la referencia afectada.
Pregunta qué queda fuera de la carga inicial: nuevas fotos, traducción, limpieza de datos o ampliaciones futuras. No atribuyas esas tareas al bono sin leer el presupuesto. Para una tienda con catálogo pequeño, la calidad de las fichas y el control de las unidades disponibles pesan más que llenar una tabla con productos duplicados.
¿Qué pruebas debes hacer antes de aceptar la tienda?
La ficha oficial contempla métodos de pago, adaptación a dispositivos, accesibilidad WCAG 2.1 AA, autogestión y configuración de envíos. Traducir esos requisitos a una recepción comprensible permite discutir fallos observables. Haz las pruebas con el agente y conserva la fecha, el resultado y la corrección pendiente. Usa un entorno de pruebas cuando esté disponible, sin fabricar ventas reales.
| Entrega que revisas | Prueba del vendedor | Evidencia que conviene guardar |
|---|---|---|
| Catálogo inicial | Comparar referencias y variantes con tu archivo | Archivo de origen y lista de diferencias |
| Pago | Completar y cancelar un pedido de prueba | Confirmación y estado del pedido |
| Envío | Probar un destino admitido y otro excluido | Importe, método ofrecido y mensaje de rechazo |
| Autogestión | Editar precio y disponibilidad con tu usuario | Acceso propio y cambio comprobado |
| Uso móvil | Elegir variante y revisar el carrito en teléfono | Problema concreto o resultado correcto |
No uses una compra de prueba para certificar por tu cuenta toda la accesibilidad. El carrito funcionando en tu teléfono no acredita cada criterio técnico. Pide al proveedor la documentación que respalda su entrega y anota las incidencias visibles. Tu revisión comercial y la comprobación técnica se complementan, pero no tienen el mismo alcance.
Comprueba también el camino del pedido después del pago. Debes encontrar la referencia comprada, la variante, la dirección y el estado correcto. Si los datos llegan a otro programa, revisa que no se dupliquen. Un escaparate completo puede esconder un problema de trabajo diario si nadie sabe qué pedido preparar o qué unidades quedan reservadas.
¿Configurar envíos incluye contratar al transportista?
Configurar un método de envío es una tarea digital: la tienda ofrece una opción al comprador y aplica la regla prevista. Transportar un paquete es otra prestación. El bono de Comercio electrónico no convierte las expediciones futuras en gratuitas. Tampoco basta mostrar “envío nacional” si no has comprobado desde dónde sale la mercancía y qué destinos admite el servicio.
Para una tienda española, revisa por separado los destinos que realmente atenderás, especialmente si decides incluir territorios con condiciones distintas. No copies la cobertura de una agencia como si fuera tu contrato. Pide una prueba del caso admitido y otra del caso bloqueado. El sistema debe impedir cobrar una promesa de entrega que todavía no puedes cumplir.
Si preparas los pedidos con otra persona, define quién recibe los datos, quién confirma la existencia y quién compra la etiqueta. En externalizar los envíos puedes revisar el funcionamiento de AirPost. Esa organización física necesita instrucciones propias aunque el digitalizador haya terminado la configuración del carrito y del correo de confirmación.
¿Qué coste sigue existiendo en el primer pedido?
Según las constantes de AirPost consultadas el 14-10-2026, la comisión de plataforma es 0,85 € por envío. Para un paquete pequeño, la compensación recomendada de preparación es 2,25 €; es una referencia, no una tarifa obligatoria del remitente. La suma es 3,10 € antes de añadir etiqueta, materiales y otros costes acordados.
Este cálculo describe un paquete, no un volumen de ventas previsto. No restes el bono de esa suma para afirmar que tus pedidos serán gratuitos. El proyecto digital y el funcionamiento del negocio tienen presupuestos distintos. Anota el coste de transporte que corresponda al paquete terminado, añade la preparación acordada y compara el total con lo que cobras al cliente.
Cuando un checkout muestra gastos de envío, ese ingreso tampoco equivale al margen. Hay que reconciliarlo con la etiqueta, el material y el trabajo de preparación. Si aún no tienes un proceso definido, revisa fulfilment sin pedido mínimo para identificar qué costes debes preguntar. No necesitas prometer una cifra mensual para evaluar el primer pedido.
¿Quién debe conservar accesos y pruebas de entrega?
La autogestión prevista en la ficha oficial implica poder modificar los contenidos sin depender de cada intervención del proveedor. Comprueba tu usuario antes de dar por concluida la recepción. Pregunta también quién controla dominio, alojamiento y recuperación de contraseñas. La propiedad o la cesión de cada elemento debe quedar explicada en tu contrato; no la deduzcas de una captura de pantalla.
Haz una pequeña carpeta con acuerdo, presupuesto, factura, usuarios entregados, pruebas realizadas y comunicaciones sobre incidencias. Si tienes varias soluciones del programa, mantén sus entregas separadas. Una evidencia ordenada ayuda a explicar lo que falta y evita confundir la tienda con un servicio de redes sociales o una web informativa que se haya contratado en paralelo.
Pide por escrito el coste y las condiciones de continuidad cuando termine la prestación contratada: alojamiento, licencias, soporte y posibilidad de exportar tus datos. No supongas que renovar es obligatorio ni que todo será gratis indefinidamente. Decide con el presupuesto real y una copia de seguridad utilizable, no con una conversación en la que solo se hable del importe subvencionado.
Si encuentras una entrega incompleta, identifica el requisito, la prueba que falla y la corrección solicitada. Consulta al canal oficial del expediente cómo actuar antes de firmar una conformidad que no refleje el estado real. El objetivo es que la tienda pueda trabajar y que los documentos describan lo entregado, sin transformar tu revisión en una disputa sobre promesas ambiguas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo solicitar Kit Digital para una tienda online en 2026?
Las últimas líneas cerraron sus solicitudes el 31 de octubre de 2025, según Comercio Conectado. Revisa los avisos oficiales si buscas una nueva ayuda. Esta lista de recepción está dirigida a negocios con un expediente concedido y un acuerdo aplicable.
¿Necesito tener 100 productos para usar Comercio electrónico?
No. La ficha exige cargar al menos 100 referencias salvo que tu negocio disponga de menos. Aporta tu catálogo real y acuerda cómo tratar sus variantes. Esa cifra no obliga a comprar stock adicional.
¿El Kit Digital paga los envíos de mi tienda?
La solución incluye configurar e integrar métodos de envío. Eso no equivale a financiar cada etiqueta, material o trabajo físico de preparación. Calcula esas partidas en el presupuesto operativo de tus pedidos.
¿Puedo modificar la tienda sin el digitalizador?
La categoría exige una solución autogestionable. Prueba con tu usuario la edición de productos y contenidos. La administración técnica, las licencias y la continuidad dependen además de lo pactado con el proveedor.
¿Una tienda con una portada y un catálogo ya está entregada?
Comprueba el conjunto contratado: catálogo, pago, envíos, uso móvil y autogestión, además de la documentación técnica aplicable. Una dirección pública por sí sola no demuestra que el pedido pueda completarse ni que la entrega cumpla el acuerdo.
Fuentes
Con la tienda entregada, comprueba el coste y la organización de preparar tu primer pedido antes de ofrecer más destinos.
Revisar la preparación con AirPost