En resumen
- Para vender calzado nuevo en España debes comprobar la información de 3 partes: empeine, forro y plantilla, y suela. La etiqueta indica el material que alcanza al menos el 80% de cada parte; si ninguno llega, indica los dos materiales principales, y debe estar presente en al menos un zapato de cada par.
- La superficie se utiliza para empeine y forro con plantilla; la composición de la suela se determina por volumen.
- Puedes utilizar los pictogramas establecidos o indicaciones textuales, estas últimas al menos en castellano.
- El detallista responde de que el calzado vendido lleve la etiqueta correspondiente; una ficha del proveedor no sustituye el control del par físico.
- AirPost es una red de fulfilment peer-to-peer: las tiendas online encargan el embalaje de sus pedidos y su entrega en un punto de recogida a personas verificadas cerca de sus clientes, que cobran por paquete desde casa. Sin almacén y sin volumen mínimo de pedidos.
Un cliente compra unas zapatillas porque la ficha dice cuero, pero el símbolo de la caja corresponde a otro material. Antes de discutir la devolución, tu tienda debería poder explicar qué dato pertenece al empeine, cuál al interior y cuál a la suela. El etiquetado del calzado no consiste en añadir una única palabra al catálogo. Tiene categorías y un método de cálculo propios. Este artículo se centra en calzado nuevo de consumo vendido por una tienda española, con la normativa y las tarifas consultadas el 10 de octubre de 2026.
¿Qué partes del zapato tienes que identificar?
El artículo 4 del Real Decreto 1718/1995 distingue empeine, forro y plantilla, y suela. El empeine es la cara exterior del elemento unido a la suela. El forro y la plantilla forman el interior. La suela es la parte inferior sometida al desgaste que se une al empeine. Para interpretar una etiqueta debes asociar cada símbolo de parte con su símbolo de material; mirar solo el primer dibujo puede dar una respuesta equivocada.
| Parte | Cómo se determina el material principal | Error que debes detectar |
|---|---|---|
| Empeine | Por superficie; se excluyen los accesorios y refuerzos indicados en la norma | Contar una hebilla decorativa como el material del conjunto |
| Forro y plantilla | Por superficie de esta parte del calzado | Confundir el interior con la composición exterior |
| Suela | Por volumen de los materiales que contiene | Aplicar el porcentaje de superficie del empeine a la suela |
Pide al fabricante una ficha por referencia y variante que relacione estas tres partes con la etiqueta utilizada. Un modelo con interior diferente necesita una comprobación propia aunque mantenga la misma silueta. Guarda una fotografía legible del etiquetado recibido. Esa imagen te permite contrastar una futura entrega sin depender de una descripción abreviada, como zapatilla mixta, que no identifica ninguna parte del producto.
¿Cómo funciona exactamente la regla del 80%?
El artículo 5 fija el umbral del 80%: superficie para empeine, forro y plantilla, y volumen para la suela. Cuando un material alcanza ese porcentaje, se informa de él según las categorías de la norma. Cuando ninguno lo alcanza, se informa de los dos materiales principales. No debes obtener este resultado sumando materiales de partes distintas. Un exterior mayoritariamente de un material no determina automáticamente cómo describir el interior.
Imagina un ejemplo de ficha técnica, no una composición medida por tu tienda: empeine con 85% de textil y 15% de otro material; interior con 60% de textil y 40% de cuero; suela con un único material. Para el empeine el proveedor puede justificar la categoría textil por el umbral. Para el interior debe identificar los dos materiales principales. La etiqueta de la suela se resuelve por separado. Usa este ejemplo para revisar la lógica, no para adivinar porcentajes de tus zapatillas.
La norma excluye determinados accesorios y refuerzos al calcular el empeine, como adornos, hebillas y protectores de tobillo. Por eso una fotografía no te permite reconstruir con seguridad el porcentaje. Una pieza vistosa puede ocupar mucho espacio aparente y estar fuera del cálculo. Solicita el dato técnico y su correspondencia con el artículo. Si el proveedor cambia la construcción, revisa la etiqueta; el hecho de conservar el nombre comercial no prueba que conserve los materiales.
¿Puedes escribir cuero, piel sintética o vegano libremente?
El anexo I establece categorías como cuero, cuero untado, textiles y otros materiales. Para distinguir cuero de cuero untado utiliza también el revestimiento: la definición de cuero admite una capa superficial no superior a 0,15 mm; la de cuero untado contempla una capa que excede ese espesor sin superar un tercio del espesor total del producto. Son definiciones técnicas, no categorías que tu equipo de catálogo deba asignar por tacto o por una fotografía.
Pide al responsable del producto la clasificación aplicable y la evidencia que la sostiene. Una expresión comercial sobre el acabado no sustituye la categoría reglamentaria. Si añades una afirmación sobre origen animal, sostenibilidad o una característica del producto, necesitas justificarla además de conservar la etiqueta material correcta. No cambies el pictograma para que encaje mejor con una campaña. La ficha debe describir el par que el cliente recibe, también cuando el color o el precio sean los mismos que en una entrega anterior.
Revisa las traducciones del catálogo: una palabra que el proveedor usa en otro idioma puede tener un significado comercial más amplio que cuero en la norma. Mantén separadas la frase de venta y la composición documentada. Si una reclamación empieza por el material, consulta la ficha y la foto del par de esa referencia. Evita responder con la composición de toda la colección; modelos parecidos pueden llevar forros diferentes.
¿Dónde debe ir la etiqueta y quién responde de ella?
La información debe presentarse en el calzado, en al menos uno de los artículos de cada par. Puede imprimirse, pegarse, estamparse o colocarse en un soporte atado; debe ser visible, estar bien sujeta y resultar accesible. La norma permite los pictogramas definidos o indicaciones textuales al menos en castellano. Una etiqueta de transporte en la caja exterior no cumple por sí sola estas condiciones.
Los artículos 7 y 8 distinguen responsabilidades: el fabricante o su representante responden de facilitar una etiqueta exacta; en la situación descrita por la norma, esa obligación recae en el responsable de la primera puesta en el mercado español. El detallista debe comprobar la presencia del etiquetado y poder acreditar que corresponde al calzado. Si la etiqueta no identifica al responsable, el detallista debe disponer de documentación que lo identifique junto con su domicilio.
En la recepción separa los pares sin etiqueta, los etiquetados correctamente y los que muestran una composición distinta de la ficha aprobada. No encargues a quien prepara paquetes que fabrique una etiqueta a partir de un resumen del pedido. La corrección debe venir de información validada para ese producto. Para entender el reparto operativo puedes consultar qué es el fulfilment peer-to-peer; la preparación de pedidos no transfiere automáticamente la responsabilidad sobre los datos materiales.
¿Qué debe coincidir entre la ficha online y el par enviado?
La obligación física de etiquetar el par y la información de venta por internet deben tratarse como dos controles. La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios exige información precontractual sobre las características principales del producto. Si describes materiales en la ficha, hazlo por parte y con datos contrastados. No presentes una imagen de la etiqueta como solución a todo lo que debe aparecer en la oferta.
Vincula referencia y composición
Relaciona modelo, variante y ficha material aprobada antes de cargar las existencias.
Fotografía la etiqueta recibida
Comprueba las tres partes y conserva una imagen legible junto al documento del proveedor.
Compara el catálogo
Corrige una descripción que atribuya a todo el zapato un material presente solo en el empeine.
Controla el par seleccionado
Verifica talla, variante y etiqueta física antes de cerrar la caja, especialmente en devoluciones o pares intercambiados.
Los zapatos usados quedan fuera de este Real Decreto según su artículo 3, pero eso no convierte cualquier devolución en calzado de ocasión. Decide el estado real antes de volver a anunciar el par y conserva la información pertinente. Este artículo no aplica la exclusión a calzado nuevo solo porque su caja esté abierta. Tampoco utiliza la norma de composición para resolver requisitos específicos del calzado de protección, que necesita una evaluación distinta.
¿Cuánto cuesta enviar una tanda ya comprobada?
Supón 8 pedidos españoles de un par cada uno, ya etiquetados y compatibles con el pequeño paquete elegido. El 10-10-2026 AirPost mostraba Correos Paq Standard Oficina-Domicilio, España → España, por 5,49 € por etiqueta con la comisión de plataforma incluida. Ocho etiquetas suman 43,92 €. Si utilizas como hipótesis la remuneración recomendada de 2,25 € por paquete pequeño, etiquetas y preparación suman 61,92 €.
La cifra no incluye cajas, material de protección, transporte inicial de las existencias ni una corrección de etiquetado contratada aparte. La comisión incluida no se añade otra vez. La caja de zapatos y su protección exterior deben caber en el servicio realmente reservado; no presupongas que toda talla entra en la misma categoría. Los ocho pedidos son una hipótesis de cálculo, no un mínimo de la plataforma.
En AirPost para tiendas puedes acordar con una persona la custodia del stock y la preparación de pedidos. Para calzado, entrega una instrucción concreta: no separar la etiqueta del par, comprobar ambas tallas y detener cualquier unidad que contradiga la ficha material. La guía del primer pedido ayuda a organizar la entrega del stock; la lista de composición debe estar resuelta antes de esa fase.
Preguntas frecuentes
¿Qué normativa regula el etiquetado del calzado en España?
El Real Decreto 1718/1995 regula la información material de las partes principales. Para un calzado con otra función específica debes comprobar además sus requisitos propios; la etiqueta de composición no resuelve todas las normas de seguridad.
¿La etiqueta tiene que aparecer en los dos zapatos?
Este decreto exige las indicaciones en al menos uno de los artículos de cada par. Al preparar el pedido comprueba que la unidad etiquetada pertenece al par enviado y que la etiqueta sigue accesible.
¿Qué pasa si ningún material llega al 80%?
Se indican los dos materiales principales de la parte correspondiente. No se aplica un único porcentaje al zapato completo; empeine, interior y suela se evalúan con los criterios previstos para cada parte.
¿Puedes utilizar solo pictogramas?
Puedes utilizar los pictogramas definidos en el anexo. Si utilizas indicaciones textuales, deben estar al menos en castellano. Un símbolo inventado por la tienda no equivale al pictograma reglamentario.
¿Basta con que el proveedor mande una ficha de materiales?
No. La tienda debe comprobar la etiqueta del calzado vendido y poder acreditar que corresponde al par. La ficha sirve como evidencia cuando identifica la referencia correcta, pero no coloca físicamente la información en el producto.
Fuentes
Cuando cada referencia tenga una composición contrastada y el par lleve su etiqueta, entrega esas instrucciones a quien prepara tus pedidos y calcula la primera tanda con el servicio compatible.
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